EDITORIAL SPEED DIZZINESS POR GABRIEL SCHKOLNICK     DIRECTOR CREATIVO Y ARTE: GABRIEL ZAMORA    ASISTENTE DE FOTO: ALEJANDRO PUIG    MODELO: FRAN CHEKAL

 STYLING: NICOLÁS GONZÁLESBÁRBARA MESCHEDE   PELO Y MAQUILLAJE: LYDIA SABET, INMA MARTIN     ASISTENTE DE PELO Y MAQUILLAJE: ALEJANDRO MONSALVES

 RETOQUE Y MONTAJE: PATRICK SAINT-JEANCARLOS SALCEDO   DISEÑO GRÁFICO: NICO LEÓN  

EDITORIAL SPEED DIZZINESS POR GABRIEL SCHKOLNICK     DIRECTOR CREATIVO Y ARTE: GABRIEL ZAMORA    ASISTENTE DE FOTO: ALEJANDRO PUIG    MODELO: FRAN CHEKAL

 STYLING: NICOLÁS GONZÁLESBÁRBARA MESCHEDE   PELO Y MAQUILLAJE: LYDIA SABET, INMA MARTIN     ASISTENTE DE PELO Y MAQUILLAJE: ALEJANDRO MONSALVES

 RETOQUE Y MONTAJE: PATRICK SAINT-JEANCARLOS SALCEDO   DISEÑO GRÁFICO: NICO LEÓN  

“Siempre me ha parecido interesante la lucha por ampliar el concepto de belleza y las personas, cosas o ideas que caben en ella. Me parece curioso cómo mucha gente niega que la belleza si nos mueve, que es un factor muy grande y determinante para muchas cosas. Si bien es una cualidad que muchas veces nos segrega como personas, también puede ser usado para unirnos”

“Siempre me ha parecido interesante la lucha por ampliar el concepto de belleza y las personas, cosas o ideas que caben en ella. Me parece curioso cómo mucha gente niega que la belleza si nos mueve, que es un factor muy grande y determinante para muchas cosas. Si bien es una cualidad que muchas veces nos segrega como personas, también puede ser usado para unirnos”

Francisca Chekal tiene 28 años y nació en Santiago. Debido a que sus padres coreanos, decidieron no darle un nombre coreano, ha pasado toda su vida con personas preguntándole si Francisca es su nombre real.

Aprendió a hablar coreano antes que español y hasta el día de hoy mantiene el idioma y la cultura coreana en casa, lo cual agradece porque puede disfrutar de lo mejor de ambos mundos.

Su infancia tuvo sus altibajos, pero gracias al esfuerzo y sacrificio de sus padres, quienes lograron salir adelante después de llegar a Chile con las manos vacías, pudo recibir una educación privilegiada. Desde niña, siempre tuvo una gran pasión por los animales y soñaba con ser veterinaria. Sin embargo, después de tener algunas experiencias en el campo, se dio cuenta de que no era lo suyo. También soñaba con ser una famosa idol del K-pop o una socialité al estilo de Kim Kardashian. En su valentía adolescente, incluso viajó a Argentina para participar en un casting de un programa de K-pop, aunque no tuvo éxito, se quedó con la experiencia de haberlo intentado.

Habiendo experimentado muchas injusticias en su vida, desde el racismo hasta la discordancia entre sus dos culturas, y habiendo sido objeto de intentos de estafa por ser considerada extranjera, así como acosos por parte de hombres que tenían prejuicios hacia las asiáticas, desarrolló una fuerte sed de justicia (aunque a veces se asemeja más a una sed de venganza) y decidió que esto, junto con su gran interés por la criminología, eran razones suficientes para estudiar Derecho. En 2013 ingresó a la Universidad de Chile, pero se dio cuenta de que sus expectativas diferían mucho de la realidad de la carrera, por lo que se graduó de la universidad y, hasta el momento, su proceso de titulación se encuentra en pausa.

En ocasiones, ha modelado por amor al arte y por la experiencia que conlleva, lo cual le ha sido de gran ayuda para dedicarse a lo que hace actualmente. Un tiempo después, llegó la pandemia, y aunque trajo muchas cosas negativas, también fue el momento en el que comenzó oficialmente su vida en las redes sociales. Aunque no le encanta la palabra "influencer", actualmente eso es lo que es.

Francisca Chekal tiene 28 años y nació en Santiago. Debido a que sus padres coreanos, decidieron no darle un nombre coreano, ha pasado toda su vida con personas preguntándole si Francisca es su nombre real.

Aprendió a hablar coreano antes que español y hasta el día de hoy mantiene el idioma y la cultura coreana en casa, lo cual agradece porque puede disfrutar de lo mejor de ambos mundos.

Su infancia tuvo sus altibajos, pero gracias al esfuerzo y sacrificio de sus padres, quienes lograron salir adelante después de llegar a Chile con las manos vacías, pudo recibir una educación privilegiada. Desde niña, siempre tuvo una gran pasión por los animales y soñaba con ser veterinaria. Sin embargo, después de tener algunas experiencias en el campo, se dio cuenta de que no era lo suyo. También soñaba con ser una famosa idol del K-pop o una socialité al estilo de Kim Kardashian. En su valentía adolescente, incluso viajó a Argentina para participar en un casting de un programa de K-pop, aunque no tuvo éxito, se quedó con la experiencia de haberlo intentado.

Habiendo experimentado muchas injusticias en su vida, desde el racismo hasta la discordancia entre sus dos culturas, y habiendo sido objeto de intentos de estafa por ser considerada extranjera, así como acosos por parte de hombres que tenían prejuicios hacia las asiáticas, desarrolló una fuerte sed de justicia (aunque a veces se asemeja más a una sed de venganza) y decidió que esto, junto con su gran interés por la criminología, eran razones suficientes para estudiar Derecho. En 2013 ingresó a la Universidad de Chile, pero se dio cuenta de que sus expectativas diferían mucho de la realidad de la carrera, por lo que se graduó de la universidad y, hasta el momento, su proceso de titulación se encuentra en pausa.

En ocasiones, ha modelado por amor al arte y por la experiencia que conlleva, lo cual le ha sido de gran ayuda para dedicarse a lo que hace actualmente. Un tiempo después, llegó la pandemia, y aunque trajo muchas cosas negativas, también fue el momento en el que comenzó oficialmente su vida en las redes sociales. Aunque no le encanta la palabra "influencer", actualmente eso es lo que es.

¿Dónde encuentras la belleza cotidianamente?

¿Cuánto pesa la belleza en tus decisiones? (Por ejemplo, ¿prefieres usar una ruta más larga, pero caminar por el parque?)

Algunos lo verán como una cualidad muy liviana pero yo agradezco ser una persona que se deja impresionar fácilmente. Aún estando en un entorno que gira alrededor de la belleza sigo pudiendo verla en lo pequeño y cotidiano, me emociono con ver un lindo atardecer, ver a alguien haciendo algo lindo por otra persona, hasta en el olor de las patitas de mis perros encuentro belleza porque lo relaciono con amor. Veo necesario usar la clásica frase “La belleza está en los ojos de quien la mira” y opino que mientras seas una persona que se permite la sensibilidad de dejarse impresionar con lo pequeño, apreciar lo bello que nos entrega el mundo y la vida creo que serás infinitamente más feliz.

¿Cómo crees que han cambiado los estereotipos de belleza en los últimos años?

Si bien la belleza me atrae mucho, en mis decisiones soy muy práctica y me inclino por la eficiencia. A menos que esté en un momento muy especial y libre probablemente no escogería caminar por un parque bonito en vez de tomar un atajo por el callejón. Pienso que es un privilegio poder dejarse llevar por la belleza, así es nuestra sociedad actualmente.

¿Aportan las redes sociales a la democratización del cuerpo?

¿Cuál es la belleza de las redes sociales?

Se han flexibilizado muchísimo, sin perder de vista que los patrones estereotipados de belleza siguen rigiendo el mundo estético. Si lo vemos en ese sentido, esta cualidad sigue perteneciendo a algunos pocos pero definitivamente se ha diversificado en muchas ramas. Por ejemplo hace pocos años atrás la verdad es que nunca me habría sentido socialmente bella en el contexto de Chile, ya que al ser asiática no cabía en los cánones de belleza de aquí. Incluso el mercado y área comercial no era inclusivo por lo que aún queriendo modelar alguna vez, lo veía poco probable. Por eso siento que cumplí un sueño de cuando era niña. 
Aprecio que la belleza hace metamorfósis, que se estimen las variedades y no se espere que todos salgamos de una misma plantilla. Ahora las diversidades son consideradas y me encanta ver cómo se rompe un poco el patrón tradicional. 
En todo caso queda un largo camino por recorrer pero creo que estamos bien encaminados.

¿Alguna reflexión que quieras compartir con Flâneur?

Es innegable que existe mucha belleza física en redes sociales, muchísima. Pero creo que lo más bello que hay ahí es que se conforma de un conjunto de aportes realizados por nosotros mismos y creamos esta comunidad. Encuentro muy bellas las ganas de sacar algo al mundo, dejar una marca, un aprendizaje, un conocimiento. Que tantas personas estemos dispuestas a exponernos, contar nuestras historias y nuestras vivencias. ¿Qué es más bello que eso? 
Me provoca mucha felicidad ver a alguien atreverse a subir un video contando algo, aún cuando lo publique con miedo al qué dirán, pero es realmente un paso que demuestra que te importa más ser tú mismo que la opinión de la gente.

Como se dice siempre, las redes sociales son un arma de doble filo. Si bien es una plataforma ideal para mostrar los distintos cuerpos, también sabemos que entre los filtros, edición y modificaciones terminamos nuevamente presentando un estándar difícil de alcanzar. Siento que hay una lucha constante por democratizar la belleza y los cuerpos, espero fervientemente que avance, pero a la vez sé que es un proceso lento. 
Yo siendo muy consciente al respecto igual caigo en lo mismo por esta presión que existe de mostrarse lo más perfecta posible por el miedo a la crítica. En ese sentido prefiero plataformas como Tiktok que son más orgánicas y uno puede mostrarse tal cual es sin tanta presión.

Siempre me ha parecido interesante la lucha por ampliar el concepto de belleza y las personas, cosas o ideas que caben en ella. Me parece curioso cómo mucha gente niega que la belleza si nos mueve, que es un factor muy grande y determinante para muchas cosas. Si bien es una cualidad que muchas veces nos segrega como personas, también puede ser usado para unirnos.
Tal como queremos matar a las polillas mientras alabamos a las mariposas por hermosas, si entendiéramos el rol de la polilla en la naturaleza y que a su manera es bella también lograremos llegar a un nivel de comprensión mucho más bondadoso y amable. 
La belleza si nos rige y si afecta nuestras decisiones, por lo mismo es importante diversificarla y aceptarla en un espacio muchísimo más amplio para que exista menos discriminación y podamos tratarnos con más compasión y empatía. 
Usemos este concepto para el bien, para comprender y no separar, para el amor y no para el odio, para sentirnos aceptados y conectados a otros. 
Este es el mensaje que me gustaría transmitir.

¿Dónde encuentras la belleza cotidianamente? 

Algunos lo verán como una cualidad muy liviana pero yo agradezco ser una persona que se deja impresionar fácilmente. Aún estando en un entorno que gira alrededor de la belleza sigo pudiendo verla en lo pequeño y cotidiano, me emociono con ver un lindo atardecer, ver a alguien haciendo algo lindo por otra persona, hasta en el olor de las patitas de mis perros encuentro belleza porque lo relaciono con amor. Veo necesario usar la clásica frase “La belleza está en los ojos de quien la mira” y opino que mientras seas una persona que se permite la sensibilidad de dejarse impresionar con lo pequeño, apreciar lo bello que nos entrega el mundo y la vida creo que serás infinitamente más feliz.

¿Cuánto pesa la belleza en tus decisiones? (Por ejemplo, ¿prefieres usar una ruta más larga, pero caminar por el parque?)

Si bien la belleza me atrae mucho, en mis decisiones soy muy práctica y me inclino por la eficiencia. A menos que esté en un momento muy especial y libre probablemente no escogería caminar por un parque bonito en vez de tomar un atajo por el callejón. Pienso que es un privilegio poder dejarse llevar por la belleza, así es nuestra sociedad actualmente.

¿Cómo crees que han cambiado los estereotipos de belleza en los últimos años?

Se han flexibilizado muchísimo, sin perder de vista que los patrones estereotipados de belleza siguen rigiendo el mundo estético. Si lo vemos en ese sentido, esta cualidad sigue perteneciendo a algunos pocos pero definitivamente se ha diversificado en muchas ramas. Por ejemplo hace pocos años atrás la verdad es que nunca me habría sentido socialmente bella en el contexto de Chile, ya que al ser asiática no cabía en los cánones de belleza de aquí. Incluso el mercado y área comercial no era inclusivo por lo que aún queriendo modelar alguna vez, lo veía poco probable. Por eso siento que cumplí un sueño de cuando era niña. 
Aprecio que la belleza hace metamorfósis, que se estimen las variedades y no se espere que todos salgamos de una misma plantilla. Ahora las diversidades son consideradas y me encanta ver cómo se rompe un poco el patrón tradicional. 
En todo caso queda un largo camino por recorrer pero creo que estamos bien encaminados.

¿Aportan las redes sociales a la democratización del cuerpo?

Como se dice siempre, las redes sociales son un arma de doble filo. Si bien es una plataforma ideal para mostrar los distintos cuerpos, también sabemos que entre los filtros, edición y modificaciones terminamos nuevamente presentando un estándar difícil de alcanzar. Siento que hay una lucha constante por democratizar la belleza y los cuerpos, espero fervientemente que avance, pero a la vez sé que es un proceso lento. 
Yo siendo muy consciente al respecto igual caigo en lo mismo por esta presión que existe de mostrarse lo más perfecta posible por el miedo a la crítica. En ese sentido prefiero plataformas como Tiktok que son más orgánicas y uno puede mostrarse tal cual es sin tanta presión.

¿Cuál es la belleza de las redes sociales?

Es innegable que existe mucha belleza física en redes sociales, muchísima. Pero creo que lo más bello que hay ahí es que se conforma de un conjunto de aportes realizados por nosotros mismos y creamos esta comunidad. Encuentro muy bellas las ganas de sacar algo al mundo, dejar una marca, un aprendizaje, un conocimiento. Que tantas personas estemos dispuestas a exponernos, contar nuestras historias y nuestras vivencias. ¿Qué es más bello que eso? 
Me provoca mucha felicidad ver a alguien atreverse a subir un video contando algo, aún cuando lo publique con miedo al qué dirán, pero es realmente un paso que demuestra que te importa más ser tú mismo que la opinión de la gente.

¿Alguna reflexión que quieras compartir con Flâneur?

Siempre me ha parecido interesante la lucha por ampliar el concepto de belleza y las personas, cosas o ideas que caben en ella. Me parece curioso cómo mucha gente niega que la belleza si nos mueve, que es un factor muy grande y determinante para muchas cosas. Si bien es una cualidad que muchas veces nos segrega como personas, también puede ser usado para unirnos.
Tal como queremos matar a las polillas mientras alabamos a las mariposas por hermosas, si entendiéramos el rol de la polilla en la naturaleza y que a su manera es bella también lograremos llegar a un nivel de comprensión mucho más bondadoso y amable. 
La belleza si nos rige y si afecta nuestras decisiones, por lo mismo es importante diversificarla y aceptarla en un espacio muchísimo más amplio para que exista menos discriminación y podamos tratarnos con más compasión y empatía. 
Usemos este concepto para el bien, para comprender y no separar, para el amor y no para el odio, para sentirnos aceptados y conectados a otros. 
Este es el mensaje que me gustaría transmitir.